Con tanto talento que tenemos en Puerto Rico, ¿por qué no tenemos una industria de cine? ¿Cómo es posible que no hayamos podido desarrollar una industria que puede aportar muchísimo a la tan necesitada economía de Puerto Rico? Tenemos lo más importante y de primera calidad: productores, directores técnicos, actores; en fin, profesionales de la industria cinematográfica que cubren prácticamente todas las bases.
Durante la pasada década creamos varias condiciones favorables para el financiamiento del cine, la Ley 362 y el Fondo Cinematográfico. Nos falta desarrollar la distribución para comenzar a establecer una industria de cine en Puerto Rico. ¿Y por qué no lo hemos hecho, por qué no se ha logrado? La respuesta es sencilla y obvia: porque al Gobierno no le interesa realmente la industria de cine. Ningún gobierno de Puerto Rico ha presentado nunca un plan de trabajo serio sobre el desarrollo de la industria de cine en nuestra isla y muchos menos ha sabido implementar las buenas ideas que les presentan los profesionales del sector. Al día de hoy no tenemos una política pública sobre este tema, mucho menos un plan de desarrollo. Cada cuatro años cambia la administración y se vuelve a empezar prácticamente de cero.

En casi todas las ocasiones, los gobiernos de turno se han negado a nombrar a una persona conocedora de la industria de cine en Puerto Rico a dirigir la Corporación de Cine. Puedo señalar, sin miedo a equivocarme, que los nombramientos a la dirección ejecutiva de la Corporación de Cine, desde su creación en la década del 70 del pasado siglo hasta el presente, han sido premios políticos, sin importarles el impacto negativo que éstos tendrían sobre el cine que se hace en nuestro país. Desafortunadamente, esa mala costumbre sigue vigente y no se ve una solución rápida a este problema.
Durante la pasada administración hubo una combinación muy negativa entre el poder que ejerció el director ejecutivo y la falta de supervisión de los responsables de esta tarea. Como consecuencia de esto se dio el mayor nivel de irregularidades en la historia de la Corporación de Cine. La evidencia de estas acciones es abundante. Pero lo más que preocupa es la falta de interés de la actual administración para investigar las numerosas irregularidades que se llevaron a cabo.

(FOTO DE RODAJE FILME “ELITE”. FOTOGRAFIA DE ANDRES RAMIREZ)
Se ha demostrado que la producción de cine en Puerto Rico es uno de los negocios que más está aportando a la economía. Ahora falta que el gobierno tome este asunto en serio y lo encamine profesionalmente hacia la creación de una industria de cine en Puerto Rico.